Samuel, movido por una mezcla de escepticismo y curiosidad, decidir participar en un retiro religioso local. Allí, un anciano pastoreo con lentes y barba blanca le dijo: —Muchacho, ¿has oído hablar de la "ola de sanidad"? La unción es la clave. No se vende, se da. Samuel escuchó las historias de cura a ciegos, de enfermos restablecidos, y se preguntó si podría aplicarla a su vida.